Todavía recuerdo cuando era pequeña que iba al cole y no me gustaba nada estudiar, pensaba que los estudios no servían para nada y que el graduado eso madrid no me serviría.
En contra de mis padres y de las charlas y broncas que me echaron diciendo que me arrepentiría lo dejé. Como era joven empecé a trabajar en tiendas de ropa, de azafata de imagen, camarera.. un poco de lo que me salía, y si soy sincera estaba muy contenta porque mientras mis amigas tenían que ir todos los días al cole y estudiar y hacer deberes yo sólo tenía que trabajar y ganaba bastante dinero que cuando eres joven y vives con tus padres ese dinero piensas que eres el amo.
El problema empezó cuando mis amigas empezaron a ir a la universidad, se fueron de la ciudad a otras ciudades más grandes, empezaron a conocer a gente nueva y hablaban de cosas que yo no entendía.
Pero yo seguía contenta con mi trabajo aunque me cansaba mucho porque trabajaba 10 horas al día y no podía hacer viajes como ellas porque no tenía tantas vacaciones.
Cuando cumplí los 35 empezaron los verdaderos problemas ya que había chicas mucho más jóvenes que yo que optaban al mismo puesto de trabajo que el mío que tenían en graduado eso madrid, eran carne fresca, caras nuevas y con el doble de energía que yo. Asi que empezaron a rechazarme en los trabajos.
Recordé las largas charlas de mis padres que me decían que estudiase, y eso hice, me propuse sacarme el graduado eso madrid, me costó pero con mucho esfuerzo lo conseguí y ahora estoy encantada porque tengo el mismo nivel de enseñanza que el resto de chicas pero la experiencia que yo tengo no la tienen ellas.







